dilluns 8 de febrer de 2010
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Soy uno de los tres mil participantes en el reciente Fòrum Social Català (FSCat) celebrado en Barcelona los días 30 y 31 de Enero. Habida cuenta de la irrelevancia mediática de este acontecimiento, desearía dejar constancia de su importancia en el contexto social en que nos hallamos. Diez años después de la batalla de Seattle, el movimiento antiglobalización sigue su camino y en este se inscriben los numerosos foros globales, sectoriales y territoriales que, como el citado FSCat, apuntan soluciones y complicidades en favor de “otro mundo posible” y para que el presente alumbre espacios de esperanza y transformación.
El escaso tratamiento mediático del FSCat y del foro social de Madrid, contrasta con otros extremos de lo “noticiable”. Hablar de economía en tiempos de crisis sistémica, por citar un ejemplo, es hablar de búsqueda de soluciones. De ello tratan los foros sociales. De alternativas y otros escenarios de resolución. Como en todas las variantes de la crisis capitalista: Ecología, derechos, resistencias, trabajo. La tendenciosidad y el caracter selectivo de la información, sin embargo, atribuyen un relieve infinitamente más alto a las conjeturas sobre el futuro del “mejor cocinero del mundo” que a cualquier seminario sobre crisis alimentaria, comercio justo y cooperativismo. Del mismo modo, las declaraciones o debates propagandísticos surgidos del mundo patronal, financiero o bursatil, aparecen como referencias de primera magnitud en contraste con las numerosas experiencias teóricas y prácticas de centenares de entitades, movimientos sociales y organizaciones de base.
Añadiría una referencia a los nuevos usos del concepto “sociedad civil”. Con asombro estamos asistiendo a una sesgada tendencia a situar en el corazón de la sociedad civil a entidades del selecto club del empresariado catalán. Nada más lejos de la realidad, vista la composición de las redes sociales presentes en el FSCat. La agenda aprovada en la asamblea de clausura de este encuentro, sin duda, proporcionará argumentos de interés informativo. Tal vez un día, toquemos madera, nos desayunemos leyendo en la prensa diaria las voces de Quim Sempere, Esther Vivas, Enric Duran, Arcadi Oliveres y de otros tantos nombres que integran este “movimiento de movimientos” en el supuesto páramo de la resistencia cotidiana.
[1] Àngel Pagès es miembro de Revolta Global-Esquerra Anticapitalista Maresme y participante en el 2º Fòrum Social Català
[2] Carta enviada a El País, no publicada.