,
Web de RevoltaGlobal
Portada del sitio > Notícies > Internacional > “Un partido influye cuando su opinión es insoslayable”

“Un partido influye cuando su opinión es insoslayable”

Entrevista a Francisco Louça, diputado y dirigente del Bloco de Esquerda

Lunes 5 de abril de 2010

Todas las versiones de este artículo:

  • [Español]

 


Entrevista realizada por Cédric Durand y François Sabado

[Francisco Louça es diputado y dirigente del Bloco de Esquerda. En esta entrevista para Contretemps explica el proceso de construcción y la estrategia de esta fuerza política, una de las más dinámicas de la izquierda radical europea. El número 110 de VIENTO SUR publicará una extensa entrevista con Louça en la que desarrolla los temas que aborda en esta entrevista y otros relacionados con las perspectivas de la izquierda anticapitalista en Portugal y en Europa]

El Bloco de Esquerda es hoy la más importante fuerza política de la izquierda radical europea desde el punto de vista de su peso electoral. ¿Puedes explicarnos los procesos políticos e históricos que llevaron a la constitución y al auge de esta organización? ¿En qué medida las especificidades de las reglas del juego electoral portugués jugaron a favor o en contra de la entrada del Bloco en el paisaje electoral?

JPEG

Las lectoras y lectores de Contretemps conocen bien el recorrido del Bloque, desde su fundación en 1999. Por tanto, no explicaré en detalle esta trayectoria (una serie de artículos en francés están disponibles en la página contretemps.eu y en portugués la página del Bloco, http://www.bloco.org, proporciona diariamente información escrita y en video; es posible encontrar un video sobre sus 10 años de existencia).

En lo que se refiere a tu segunda pregunta, es cierto que las leyes electorales portuguesas que provienen aún de la revolución de abril de 1974 abren un espacio democrático para todos los partidos del que ha podido beneficiarse el Bloco. Por ejemplo, el tiempo de antena en las principales cadenas de televisión es el mismo para todos, se tenga el 0,1% de los votos o el 40%. Además, el modo de escrutinio proporcional nos ha permitido tener rápidamente cargos elegidos.

Sin embargo, la información política en profundidad de la sociedad tiene que ver con otras actividades: el contacto directo con la población, así como la creación de movimientos, eventos, ideas que enraízan el partido en la sociedad y hacen tangible una alternativa política.

Así, el Bloco anima la más importante red internet de todos los partidos portugueses. Cuenta con 7.000 militantes y organiza cada año mítines en las playas que en 2009 reunieron a más de 25.000 personas. Acción, presencia, creación de una referencia: un partido no influye en la vida política de un país más que cuando su opinión y su respuesta sobre cada problema se convierten en insoslayables.

Esta presencia y un posicionamiento fuerte en tanto que alternativa al gobierno PS han permitido al Bloco tener el 9,8% de los votos en las últimas legislativas de 2009 contra 6,35% en 2005 y 2,8% en 2002. Esta progresión ha hecho perder al PS la mayoría absoluta en el Parlamento. Durante la última campaña electoral y después, el gobierno y el PS han respondido claramente a esta progresión considerando al Bloco como su principal adversario.

Es pues en la confrontación más dura como el Bloco se ha reforzado. Y es en esta dirección como hay que proseguir intentando influenciar a los electores y electoras de izquierdas que quieren una alternativa. Se lograrán victorias, conoceremos derrotas, pero tenemos el tiempo: este combate se inscribe en la “lenta impaciencia” de la que hablaba Daniel Bensaid.

Esta audiencia electoral importante parece relativamente estabilizada, reflejando la cristalización de una base social para el Bloco. ¿Cuál es esa base social? ¿En qué medida la audiencia electoral en su seno está articulada con una implicación militante en los movimientos sociales y, en particular, en la animación de las corrientes radicales en el seno de las grandes organizaciones sindicales?

Los votos no están nunca cristalizados: la sociedad de la información es el lugar de una confrontación muy intensa de símbolos y emociones. Las campañas son violentas pues todo es posible cuando es el poder lo que está en juego. El Bloco ha ganado porque ha sabido ser una alternativa para masas de jóvenes, de trabajadores(as), pero también de un electorado popular y empobrecido. El Bloco ha sido también el partido de la lucha de los enseñantes por la calidad de la escuela pública, uno de los combates más duros frente al primer gobierno Sócrates. Es cierto que el número de votos que hemos recogido ha progresado, pero la confrontación será tan grande en el futuro como lo ha sido en el período reciente. No hay electorado estable y la izquierda debe estar siempre abierta y sometida a la crítica y a las diferentes percepciones de sus electores. Pero es un hecho, el Bloco es hoy la tercera fuerza política en numerosas circunscripciones y la segunda, con alrededor del 20% de los votos, en algunas.

Este voto expresa la simpatía y, en algunos casos, la adhesión. Se enraíza en la participación de sus activistas en los grandes movimientos sociales: la lucha por los servicios públicos, la lucha de los precarios, la de los inmigrantes. El Bloco está por otra parte en los sindicatos. Sus militantes animan equipos mayoritarios en algunas estructuras locales y en las mayores empresas del país; defienden también de forma organizada una orientación nacional en los principales sindicatos del país.

La experiencia del Bloco es particularmente contundente pues permite plantear en las condiciones presentes la cuestión de la relación de las fuerzas anticapitalistas con las instituciones. En definitiva, como transformar las instituciones sin ser atrapado por sus lógicas. ¿Cuál es el planteamiento del Bloco sobre este punto? ¿Cómo se concibe la articulación entre movimientos sociales y cargos elegidos? ¿Qué posiciones tenéis y en qué política de alianzas se inscriben, en particular respecto a un partido comunista que conserva una fuerte influencia? ¿Cómo ha sido formulado el rechazo a un gobierno con el PS portugués y qué reacciones ha suscitado este posicionamiento en las clases populares? ¿Cuáles son para los y las camaradas del Bloco las referencias internacionales presentes o pasadas sobre las que se apoyan para su trabajo en las instituciones?

Si un partido participa en las elecciones debe saber ejercer los mandatos que obtiene de forma ejemplar a través de sus propuestas, su capacidad de innovación, la actitud de sus electos, la coherencia de las posiciones defendidas y la fidelidad al programa que ha propuesto a los electores. Debe lograr demostrar una capacidad de conflictividad y de movilización sobre las que las luchas pueden apoyarse. Pero tener cargos elegidos y participar en las instituciones es también aprender: gracias a esto el Bloco es hoy mucho más fuerte, conoce mejor la realidad y está aún más preparado para llevar a cabo la lucha por la hegemonía en todos los terrenos. Es en efecto a partir de esta capacidad globalizadora como se construye una correlación de fuerzas duradera. Así, porque el Bloco tiene un grupo parlamentario, está confrontado de forma permanente con toda la política. El Parlamento debe ser, y ha sido, el lugar de nuestra guerra de movimientos y no de una guerra de posiciones.

El diálogo político y la alianza con sectores que son capaces de tomar posiciones antiliberales es la clave de una estrategia que apunta a aislar las repuestas tradicionales de todos los gobiernos de derechas o social-liberales. Es una forma de lucha por la dirección política, ante el fracaso histórico de las clases dominantes.

Esta estrategia ha sido un éxito: es gracias a ella como el Bloco ha crecido. Varios diputados y diputadas del PS, de los más importantes, han votado con el Bloco y contra su gobierno en cuestiones económicas decisivas: la ley del trabajo, la defensa del servicio público de salud y de educación o también el rechazo a las privatizaciones. La creación de este campo de movilización ha preparado el seísmo electoral del que ha sido víctima el PS. Fue también un elemento decisivo para el desencadenamiento de grandes manifestaciones sindicales. 120.000 de los 170.000 enseñantes de todo el país se manifestaron así en Lisboa en dos ocasiones. Ocurrirá igual en las futuras recomposiciones de la izquierda. Una izquierda de combate, de confianza, fiel a su programa necesita luchas sociales pero también aproximaciones y convergencias políticas.

Ser un partido de poder implica tener una capacidad de intervención política sobre temáticas extremadamente diversas. Más aún, el trabajo político institucional implica una capacidad de innovación del partido y de los electos. El Bloco, parece, ha estado particularmente en punta del debate público sobre las cuestiones de bioética. ¿Puedes explicarnos esa experiencia? ¿Qué os ha llevado a trabajar esa temática? ¿Cómo habéis logrado inscribirla en la agenda política? ¿Ha marcado una etapa en la evolución del partido?

Todos los partidos y toda la política –si existe, si no es una simple memoria de sí misma, perdida en la propaganda sin pueblo- es una lucha por el poder. Lo que define a quienes luchan por el socialismo es la experiencia concreta de la sociedad de clases, del capitalismo realmente existente, de la función de organización del Estado y de la estrategia de organización social de los trabajadores y trabajadoras para una sociedad sin explotación. Esto exige una política densa de lucha por la hegemonía, de alianzas y sobre todo una claridad política movilizadora. En este sentido, si, el Bloco ha abierto nuevos caminos trabajando sobre temas que en general están muy poco presentes en las reflexiones de la izquierda: ya sea sobre la cuestión de la justicia económica –las políticas fiscales y presupuestarias- o sobre la valorización estratégica de la lucha por la calidad y la universalidad de los servicios públicos. Es también lo que nos ha llevado a las cuestiones de la información genética y de la bioética.

La apropiación mercantil de la información genética es la clave del proyecto capitalista para la medicina del siglo XXI. Este combate es tanto más fundamental en la medida que varios países capitalistas –con excepción de los Estados Unidos, los servicios públicos de salud son percibidos por la población como una conquista y como una expresión de solidaridad en el uso de los recurso públicos. En el siglo XVII el “no taxation without representation” era sin duda esencial; ahora el “no taxation without health care” es fundamental.

Podemos así apoyarnos en esta hegemonía popular a favor de los servicios de salud públicos para combatir la mercantilización que intenta ser impuesta vía la fármaco-genómica: privatización de datos del patrimonio genético en beneficio de las firmas pero también creación de un verdadero mercado de ilusiones a partir de la ficción de la posibilidad de prever futuras enfermedades basándose en tests de ADN. En respuesta a las compañías de seguros que se enriquecen con estas ilusiones, el Bloco ha hecho aprobar una ley que plantea condiciones para la realización de tests genéticos y protege de las discriminaciones a quienes pueden ser portadores/as de enfermedades graves. Es una forma de defensa del bien público contra la lógica mercantil. El segundo tema sobre el que hemos intervenido fue la aprobación de un sistema de procreación médicamente asistida que no existía aún en Portugal y que se pone ya en marcha en varios hospitales. Nuestra propuesta actual de un banco público de gametos va en el mismo sentido.

Es un terreno en que hemos logrado tener el apoyo de especialistas de los de más reputación de esta rama científica, tanto como victorias importantes contra el pensamiento conservador y las empresas que intentan privatizar este acceso a la salud.

Traducción: Alberto Nadal para VIENTO SUR


contacte revolta global contacte  |  contacte amb el webmaster webmaster  |  Seguir la vida del sitio RSS 2.0  |  tornar a dalt inici